Euskara  |  Castellano  

Taldeka y los Dalits

Siguenos en FacebookSiguenos en TwitterSiguenos en YouTube

Recibimiento De mujeres Dalits

 

Taldeka


En Taldeka Lagunduz tenemos el convencimiento de que en Anekal-Bangalore asistimos a un proyecto educativo revolucionario. Nuestra contraparte en Anekal, los jesuitas, por medio de la discriminación positiva intentan abrir una brecha en el sistema de castas imperante en La India, a pesar de estar prohibido por la Constitución de 1947. Las niñas/os de nuestro hostel de Gaurenahalli son elegidos entre los más pobres: huérfanos de padre y madre, con problemas de salud, y en algunos casos con minusvalías físicas. Las niñas y niños pertenecen a los dalits, los intocables. Son de distintas religiones pero exclusivamente de la casta dalit. ¿Por qué no se admite en nuestro hostel a una niña/o de otra casta, por ejemplo brahmán? Porque no pasaría mucho tiempo hasta que la niña/o dalit se convirtiera en esclavo de la niña/o brahmán.

Los dalits son 200 millones de personas en la India, pero su situación de esclavitud, marginación y trato denigrante sigue siendo desconocida para gran parte de la comunidad internacional.

Es difícil de asimilar que después de tantos años de lucha por las libertades y derechos humanos, haya que reivindicar todavía la condición de ‘seres humanos’ para millones de personas.

Literalmente, Dalit significa “intocable”. Pero en La India, “Intocable” no evoca ni a Eliot Ness, ni a héroes de historietas, ni a estrellas de lucha libre. Es un termino deshonroso que indica que quien lo lleva no puede tocar ni ser tocado, ya que su mero contacto, incluso su sombra, contamina a los que se le acercan y no son Dalits. Es por eso que su presencia es una agresión criminal contra otros hindúes que pueden defenderse incluso matando al ofensor. Según la mitología hindú, todas las castas se originaron de alguna parte del cuerpo del dios Brahma, menos los Dalits. Estos nacieron del polvo que había debajo de los pies del dios, por lo tanto son lo más bajo de la sociedad hindú. Durante siglos han cargado con las actividades más indeseables, despreciables y sépticas de la sociedad como la limpieza, la eliminación de carroña, cadáveres y heces. “Es fascismo religioso” Así se expresa Joseph D`Souza presidente de AICC. “Las soluciones políticas no van a ayudar a la situación, de lo contrario nuestra Constitución hubiera sido suficiente”añade. Es un reto que tenemos que afrontar. No se puede hacer cooperación con prejuicios. De una forma u otra los Dalits van a luchar por su libertad. ¿Vamos a ser parte de eso o no? Taldeka, sí. Aun más trágico es que este concepto arcaico y retrogrado ha sido importado a Occidente. Un estudio del periódico inglés The Guardian, reveló que 50.000 personas sufren discriminación dentro de las comunidades hindúes en el Reino Unido únicamente por ser descendientes de Dalits. Una niña Dalit

Aunque la constitución india de 1947 prohíbe la discriminación de castas, así como la práctica de la intocabilidad, las atrocidades contra los intocables son muy comunes. Por ello, el Gobierno Indio se vio obligado a aprobar una ley conocida como “Ley de castas catalogadas y tribus catalogadas (Prevención de Atrocidades)” con el fin de prevenirlas. A pesar de esta ley, las atrocidades y la discriminación no han cesado: Cerca del 90% de las personas pobres y el 95% de las analfabetas en la India son intocables. Unos 40 millones de personas, en su mayoría intocables, trabajan forzosamente para pagar deudas contraídas tiempo atrás. De los 40 millones, 15 millones son niños y niñas que trabajan en condiciones de semiesclavitud por míseros salarios. La mitad de los niños intocables (y el 64% de las niñas) no puede terminar la educación primaria debido en parte a que son humillados por sus maestros y maestras. La mayoría del trabajo infantil en la India se da entre niñas y niños intocables. Los crímenes contra las mujeres intocables son especialmente duros. A menudo son violadas o golpeadas por hombres de castas superiores, terratenientes y policías. Además, miles de adolescentes intocables se ven forzadas a la prostitución en nombre de una práctica religiosa que se da en el sur de la India conocida como devadasi, que significa “Sierva de Dios”. Estas jóvenes no se pueden casar y son forzadas a mantener relaciones sexuales con hombres de castas superiores. La situación de la mujer entre los Dalits es la misma que en todas las comunidades oprimidas, hay una opresión por género. Asociación de mujeres Dalits

El sistema de castas los conoce como intocables, pero ellas y ellos prefieren denominarse Dalits (oprimidos en hindi) para reflejar la discriminación y sometimiento del que son víctimas. Los grupos de dalits han estado combatiendo la intocabilidad, el sistema de castas y la explotación económica desde los años 20, al mismo tiempo que reivindican sus derechos. Han habido progresos importantes sobre todo a la hora de hacer conocer al mundo entero este fenómeno de “Aparheid oculto” tan desconocido hasta hace poco tiempo. El resultado de tantos esfuerzos fue que, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de Naciones Unidas aprobara una resolución condenando abiertamente la discriminación por casta o linaje identificándola como una violación flagrante de los derechos humanos. A nivel nacional también se han conocido avances. En julio de 1997, Kocheril Raman Narayanan se convirtió en el primer intocable (dalit) elegido presidente de la India. Pero todavía queda mucho camino por recorrer y así lo reconoce Martín Macwan, promotor de la Campaña Nacional sobre Derechos Humanos de los Dalits, quien señala que “en cientos de distritos y estados, los Dalits viven hoy en día en un constante estado de alerta y miedo debido a la amenaza a sus vidas y su seguridad por parte de las milicias de las clases altas”. Asociación de mujeres Dalits

La educación y el desarrollo en base a la cooperación que anima a los socios, amigos, colaboradores y contraparte de TALDEKA en Anekal, sitúa a los dalit como eje y referencia de su ilusión, esfuerzo y proyectos. El importante y laborioso conglomerado de ONGD's que atesora nuestro entorno cuenta ya con un referente en la cooperación estricta con los Dalit. Sin menoscabo de otras acciones y proyectos enfocados a mejorar las condiciones de vida y educación que pueda establecer, TALDEKA mira de frente e impulsa los derechos de los dalit. Los menores dalit huérfanos, enfermos o más desfavorecidos de Anekal, municipio cercano a la capital del estado de Karnataka, Bangalore, concentran las actuales posibilidades del desarrollo de la labor solidaria de TALDEKA. Trabajamos por la igualdad de derechos y oportunidades a partir de la alimentación, higiene y educación. Por ello los dalit son nuestra referencia. Con un apoyo creciente, somos la referencia en la cooperación con los dalit ya en el País Vasco. "Si yo pudiera vender en el mercado la tristeza, como se vende el maíz o el sorgo, sería la persona más rica del mundo, porque he visto y he vivido mucha tristeza en esta vida". "Los animales tienen mejor vida que los dalits. El ganado tiene sus propios terrenos y pastan en ellos; nosotros no tenemos tierras. Los animales tienen más derechos que nosotros". Estas palabras son de Eknath Awad, uno de los líderes de los 'intocables' de India. En Taldeka Lagunduz trabajamos al lado de los Dalits en su búsqueda de una contracultura para proteger su existencia humana, en su lucha por reescribir su historia y desarrollar una nueva cultura de afecto y comprensión. Trabajamos con los Dalits para abrir un camino desde el que fortalecer una marcha hacia la igualdad y la justicia, el respeto y la armonía.